memexicanisimos
La poesía, como las mejores cosas de la vida, no es obligatoria y no sirve para nada. No hace falta leer, y mucho menos escribir poesía, para estar en el mundo. Cuando alguna vez me han preguntado qué haría yo para fomentar el hábito de la lectura y concretamente el gusto por la poesía, siempre he respondido lo mismo: nada.
No todos servimos para todo y, de igual manera que yo no sirvo para correr la maratón, hay gente que no sirve para disfrutar de la literatura. Yo sé que ahí están las calles y las zapatillas deportivas por si quiero lanzarme, ellos saben que ahí están los libros. Nada más.
La libertad, la capacidad y la voluntad de cada uno hacen el resto.
Amalia bautista
setabnamron

huffingtonpost:

HERE’S JUST HOW MUCH IT PAYS TO BE CONVENTIONALLY ATTRACTIVE

We’ve come to expect impossible, even improbable standards of beauty to populate our magazines and our television shows. It’s another thing entirely to find they’ve invaded our workplace.

Watch Vox’s full video to see the many other ways these unrealistic beauty standards effect where we work.